Sineu es uno de los pueblos más antiguos de la isla — fundado en 1300 por decreto real, capital histórica del Pla y centro neurálgico del campo mallorquín.
Desde la finca, puedes estar en cualquier punto de interés de la isla en menos de cuarenta minutos: las playas del norte, Palma, las montañas de la Serra de Tramuntana, los viñedos de Binissalem. Y al volver a casa, el silencio absoluto del campo.
Por las noches, ni un coche. Solo las estrellas, las cigarras en verano y el canto lejano de las perdices.
Mercado de los miércoles, plaza mayor, iglesia gótica y restaurantes tradicionales.
Casco antiguo, catedral, museos, puerto y alta gastronomía.
Playas familiares de arena fina y el casco histórico de Pollença.
Calas vírgenes, acantilados y las cuevas del Drach cercanas.
Patrimonio de la UNESCO. Deià, Valldemossa, rutas de senderismo.
Aeropuerto Internacional de Palma. Vuelos directos desde toda Europa.
Capital del vino mallorquín. Bodegas, catas y restaurantes con estrella.
Mercado dominical de productores, tiendas de diseño y cafés.
Cada miércoles desde 1306, Sineu se convierte en el mercado más importante del interior de la isla. Payeses, ganaderos, artesanos y pescadores bajan al pueblo a vender sus productos.
Aceite, sobrasada, almendras, queso de Maó, hortalizas del Pla, flores frescas y el inconfundible pa amb oli para almorzar en Sa Plaça. Es la mejor manera de empezar un miércoles de verano.
Playa de Muro, Alcúdia, Formentor. Arena fina y agua turquesa a veinticinco minutos de la finca.
Ruta de los pueblos de piedra seca, GR-221, cascadas de Sa Fosca. Patrimonio UNESCO.
Denominación de Origen mallorquina. Catas y visitas a bodegas familiares históricas.
Cocina mallorquina auténtica: Molí d'es Torrent, Sa Rotana, Es Racó d'es Teix.
Catedral de La Seu, Palacio de la Almudaina, barrio de Santa Catalina y Es Baluard.
El Pla es el paraíso del ciclismo en primavera. Kayak en las calas de Artà.