Son Creixell fue levantada en 1687 como possessió agrícola por una familia de Sineu dedicada al cultivo de la tierra. Durante más de tres siglos ha permanecido en pie, pasando de generación en generación, testigo silencioso del paisaje cambiante del Pla.
Cada época ha dejado su huella en la casa: las paredes de marès labradas a mano, las baldosas de barro cocido que aún guardan el paso de quienes vinieron antes, los patios interiores pensados para el clima mediterráneo y los gruesos muros que mantienen el frescor en agosto y el calor en invierno.
La restauración ha sido un ejercicio de equilibrio: conservar lo que el tiempo ha dignificado e introducir con discreción la climatización, la iluminación cuidada, la cocina profesional y un sistema de riego que mantiene vivos los jardines incluso en los veranos más secos. Nada se nota; todo funciona.
Hoy la casa se ofrece como espacio para familias y grupos que buscan un alojamiento amplio, privado y con carácter — una base desde la que descubrir Mallorca con calma, en un lugar que sigue oliendo a piedra, a campo y a leña.
Cuatro dormitorios, cuatro baños, cocina, salón, comedor, despacho y sala privada. Para hasta ocho huéspedes.
La habitación ocupa la zona más antigua de la casa. Techos con vigas originales, cama king, baño en suite y con salida directa al jardín.
Suit muy espaciosa, con cama king, baño completo en suite y acceso al jardín.
Habitación con cama king, vigas de madera y ventana al patio.
Esta suit luminosa y espaciosa se encuentra en la planta 1ª de la casa y cuenta con cama king y salita privada con sofá, televisión, biblioteca y escritorio.
El salón principal es uno de los espacios más acogedores de la casa, con techos altos, vigas de madera vistas y una cuidada iluminación cálida. Dispone de una zona de sofás para descansar, leer o compartir momentos en grupo, además de televisión y chimenea, que aporta carácter al espacio.
Es una estancia amplia y cómoda, pensada para reunirse al final del día después de disfrutar de la finca, la piscina o las excursiones por la isla.
Mesa amplia para ocho comensales en una estancia con carácter, pensada para largas sobremesas familiares. Comunicado con la cocina y con acceso directo al jardín y al porche, donde también puede prepararse la mesa para cenar al aire libre.
Una sala tranquila pensada para trabajar, leer o jugar en familia. Escritorio, buena iluminación natural y WiFi de fibra que permite teletrabajar sin renunciar al campo. También funciona como salita íntima de sobremesa.
La zona exterior cuenta con piscina privada rodeada de jardín, tumbonas y espacios de sombra. El porche se disfruta como zona chill out, mientras que el comedor exterior se ubica bajo los árboles, creando un ambiente fresco y agradable para comidas al aire libre.
Horno y fogones de gas, lavavajillas, cafetera espresso, nevera americana y todo el menaje necesario para cocinar para ocho personas. Una gran isla central completa este espacio amplio y funcional, con acceso cómodo hacia el exterior y la zona de BBQ.
Piscina privada rodeada de jardines, con tumbonas y sombrillas. Apertura de abril a octubre.
La finca completa consta de 60 hectáreas de terreno de uso compartido con las actividades de la finca.
Chimenea situada en el salón principal, dentro de una estancia amplia con techos altos, vigas de madera y zona de estar.
Barbacoa exterior ubicada en la zona ajardinada, próxima al comedor exterior bajo los árboles, ideal para disfrutar de comidas al aire libre.
La casa dispone de WiFi y conexión por cable Ethernet en distintas estancias. La conexión es estable y adecuada para el uso diario, videollamadas y teletrabajo.
Climatización frío/calor en todas las habitaciones y zonas comunes.
Amplia terraza con comedor y estar exterior. Sombreada todo el día.
Lavadora, secadora y lavavajillas. Ropa de cama y toallas incluidas.
Aparcamiento para hasta cuatro vehículos dentro de la finca, junto a la casa.
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